
La terapia VAC usa presion negativa controlada para apoyar la cicatrizacion de heridas complejas. Se integra dentro de un plan medico individualizado.
Se utiliza en heridas cronicas, postquirurgicas o de dificil cierre cuando se busca optimizar el proceso de recuperacion.
Se evalua el tipo de herida, perfusion, riesgo de infeccion y estado general para determinar el protocolo adecuado.
Los controles periodicos permiten cambiar el sistema, valorar avance y ajustar indicaciones segun evolucion.